Skip to content

Dos trabajos sin demasiada relevancia.

15 de diciembre de 2012

Entre los años 2008 y 2010 dos trabajos sobre el sudario de Turín, que en principio podían haber revestido cierta importancia, pasaron sin pena ni gloria. Hago aquí una breve reseña.

Cripta de San Salvador de Leyre (Navarra). 1057.



1. Contaminación por monóxido de carbono.

El veterano sindonista John Jackson encargó a la Oxford Radiocarbon Accelerator Unit (ORAU) una investigación sobre la posibilidad de que una contaminación por  monóxido de carbono hubiera alterado los resultados de la datación de 1988. Sería algo así como una continuación de los malparados trabajos de Dmitri Kuznetsov , que habían sido admitidos por Jackson antes de que se demostrara su carácter fraudulento. El resultado fue negativo. Como decía el comunicado final de ORAU, no se habían producido los resultados esperados por Jackson. Sin embargo, una frase final de este comunicado, firmado por el director del laboratorio, Christopher Ramsey, llamó la atención de los sindonistas que, olvidando la parte principal del escrito, comenzaron a lanzar las campanas al vuelo. El texto en cuestión decía lo siguiente:

Hay muchas otras evidencias que sugieren a muchos que el Sudario es más viejo de lo que admite la datación de radiocarbono por lo que es necesaria una ulterior investigación. Es importante que continuemos verificando la prueba original de radiocarbono, como ya estamos haciendo. Es igualmente importante que los expertos evalúen y reinterpreten algunas de las otras evidencias. Sólo haciendo esto podremos llegar a una historia coherente del Sudario que tenga en cuenta y explique toda la información científica e histórica disponible.

Para los sindonistas Ramsey “reconocía” que había pruebas que invalidaban la datación de 1988.

Desde luego, el párrafo no es un prodigio de claridad. “Evidencias que sugieren a muchos”, “reinterpretar algunas otras evidencias”, “información científica e histórica”… no son expresiones que ayuden a entender qué tenía en mente Ramsey. Probablemente el intento de no chocar en demasía con Jackson, que, al fin y al cabo, era su cliente. O que se le había llegar alguna información sobre los estudios “científicos” sindonistas de los que no tenía mucha idea.

Pero no justifica en absoluto que en mayo de 2008, dos meses después del comunicado de Ramsey, John Jackson siguiera dándole cancha a su hipótesis del monóxido de carbono, olvidando el pequeño detalle de que había sido refutada por las pruebas de la ORAU:

Estas pruebas iniciales no muestran ninguna reacción significativa -incluso cuando la sensibilidad de las medidas es suficiente para detectar una contaminación que hubiera descontado la edad en menos de un solo año. (…)

Es importante darse cuenta, sin embargo, de que sólo si algún contaminante enriquecido puede ser identificado será creíble que la datación se ha equivocado en 1000 años. Así,  todavía no existe evidencia directa de esto -o verdaderamente ninguna evidencia directa sugiere que la datación original de radiocarbono no sea correcta. (Ramsey, Marzo 2008. Cursiva en el original).

Habiendo hecho caso omiso de estas indicaciones tan claras, el mundo sindonista se sintió terriblemente defraudado cuando, un poco después, Ramsey fuemenos político en sus apreciaciones. En una entrevista en The Telegraph, después de criticar las teorías de los sindonistas, desde el remiendo invisible a los rayos láser de Di Lazzaro (ENEA), afirmó: “Confiamos plenamente en la datación de radiocarbono. Hay varias hipótesis acerca de por qué la datación pudo no ser correcta, pero ninguna de ellas cuadra”.

Así, no es de extrañar que la teoría de la contaminación por monóxido de carbono lleve durmiendo unos cuántos años en el limbo de los justos, a la espera de una nueva resurrección.

Pasmo de la Virgen. Museo Cluny, Paris. S. XV

2. Mr. Jull la lía y se lía.

En el año 2010 el laboratorio de radiocarbono de Tucson, Arizona, que había participado en la datación de 1988, anunció un trabajo de capital importancia para la polémica del sudario de Turín. Al parecer, en su momento no se había consumido toda la muestra que se le asignó a este laboratorio y había quedado una parte de reserva. Ahora, una joven experta (¿?) en estudios textiles, avalada por el director del Accelerator Mass Spectrometer Laboratory de Arizona, Timothy Jull, había analizado este pedazo de tela buscando rastros del supuesto remiendo invisible y no había encontrado nada. El tejido era homogéneo (Freer-Waters 2010). El hallazgo tenía su importancia porque sería la primera vez que se investigaba un pedazo completo de tela después de 1988 y un minucioso análisis microscópico descartaba, una vez más, cualquier tipo de remiendo.

Como era de esperar, el trabajo recibió duras críticas del mundo sindonista, pero también de no sindonistas. Rinaldi esgrime la primera de ellas, la procedencia de la muestra trabajada. Cuando la Iglesia demandó a los poseedores de restos del sudario -falsos o auténticos-, que los devolvieran, la obligación moral de Tucson, como la de otros investigadores del campo sindonista, era restituir su remanente al dueño legal del mismo. No haberlo hecho implicaba una falta de ética profesional que no decía nada a favor de sus autores. Los sindonistas no mencionan este hecho, entre otras razones porque invalidaría buena parte de sus propios estudios. Incidieron sobre todo en que Jull y Freer-Waters se habían limitado a su análisis microscópico y que la falta de un análisis químico de determinadas impurezas encontradas, invalidaba la experiencia. El argumento no es muy fuerte. Sólo si admitimos un remiendo invisible de naturaleza metafísica (consultar Un remiendo absolutamente invisible) puede ser irrelevante una observación microscópica. Los remiendos terrestres, por sofisticados que sean, son claramente visibles con un microscopio e incluso con medios más básicos.

Más serias son, sin embargo, las objeciones a los datos esgrimidos por Jull & Freer-Waters, que hacen preguntarse a Rinaldi si los autores saben contar. En efecto, la densidad de hilos por centímetro que ellos dan parece incompatible con otras mediciones anteriores.

Freer          Vercelli            Vial          Raes

Urdimbre hilo/cm        30            36   37,5          37,8          38,6

Trama hilo/cm              40             24   25           25,8           25,7

Aunque la tela del sudario es notablemente irregular, las diferencias son demasiado acusadas para no ser tenidas en cuenta. Ante esto sólo cabe dos posibilidades: O bien entendemos que los autores (Freer-Waters parece ser la principal responsable), cometieron un error garrafal al confundir la trama con la urdimbre, como afirma Rinaldi que puede observarse a simple vista. Y, ciertamente, esto no sería bueno para la confianza en el trabajo. O bien admitimos que la muestra analizada correspondía a un tejido diferente, como sugiere Oxley con la boca pequeña, con lo que abrimos las puertas a todos los demonios de la teoría conspirativa. (Cfr. categoría 3.3.2.Conspiraciones., en este blog).

Esta alternativa podría haber sido resuelta si los responsables del estudio hubieran respondido a las críticas, pero como no han dicho ni palabra, todo lo que queda son suposiciones.

En todo caso, ninguna de las dos posibles soluciones parece entusiasmar a los sindonistas y a sus críticos, con lo que la anunciada bomba contra el sindonismo se ha quedado en agua de borrajas y dos años después nadie parece acordarse de ella.

Bibliografía.

1. Monóxido de carbono.

Chivers, Tom: “The Turin Shroud is fake. Get over it”.The Telegraph, Friday 27 January 2012. http://blogs.telegraph.co.uk/news/tomchiversscience/100125247/the-turin-shroud-is-fake-get-over-it/

Ramsey, Christopher: “The Shroud of Turin”, Oxford Radiocarbon Accelerator Unit, March 2008; http://c14.arch.ox.ac.uk/embed.php?File=shroud.html. Cons. 13/12/2012 10:12

Rinaldi, Gian Marco: “Caso Ramsey: disinformazione a oltranza”, Scienza & Paranormale N. 81, Febrero 2009. http://www.cicap.org/new/articolo.php?id=273769

 

2. Fragmento de Tucson.

Freer-Waters, Rachel A. & Jull, A.J. Timothy;  “Investigating a dated piece of the Shroud of Turin”. Radiocarbon, 52 (4), 2010, 1521-1527. https://digitalcommons.library.arizona.edu/util/login (Suscripción previa requerida).

Oxley, Max: “Evidence Is not Proof: A Response to Prof Timothy Jull”, 2011. http://www.shroud.com/pdfs/oxley.pdf  (Consultado: 14/12/2012 9:19).

Rinaldi, Gian Marco: “Autogol a Tucson”. Actualizado enero 2011, consultado 14/12/2012 9:00. http://sindone.weebly.com/autogoltucson.html

From → 3.3.8.Otras

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: