Skip to content

Hugh Farey, el sindonista atípico.

5 de mayo de 2014

El sindonismo está lleno de acontecimientos misteriosos, por así decirlo. Uno de los más extraños, y que, sin embargo, ha pasado desapercibido, fue el nombramiento como editor del boletín de la British Society for the Turin Shroud (BSTS Newletter) de Hug Farey. Mr. Farey es un católico sindonista poco conocido. Se había hecho notar  en algunos foros, pero no tenía en su haber ninguna publicación. Ni siquiera los habituales PDF o presentaciones en congresos sindonistas. Los que entramos de vez en cuando en los foros que tratan del tema lo conocíamos por sus posturas cautelosas, que diferían bastante del ruido y la furia que suele aquejar a este tipo de debates. Todo esto no es demasiado extraordinario en sí mismo. La BSTS anda en horas bajas y algunos de sus mantenedores de toda la vida o han fallecido o están ya muy mayores, como Ian Wilson. Lo sorprendente es que en su primera editorial Hugh Farey se declara inclinado a creer que el lienzo de Turín se produjo “accidentalmente en el siglo XIV”.  (“Editorial”, British Society for the Turin Shroud Newsletter , nº 78, December 2013, p. 3; consultado on line: 03/05/2014 9:07).

Libro de Horas (the ‘Harley Hours’), Último cuarto del siglo XIII.

“¡Ostras, tú!”, me hubiera dicho, si es que no conociera ya a Hugh Farey. ¡Un escéptico en la corte del Rey Arturo! No se me embalen. Hug Farey se declara escéptico, esto es indudable, pero de un tipo de escepticismo especial. Le podríamos llamar “escepticismo de puerta abierta” o “neutralidad a toda costa”. Este tipo de escepticismo consiste en reconocer los argumentos en contra de la autenticidad, o la falta de argumentos a favor de ella, pero buscarse algún motivo de “duda” a toda costa. Para ello hay que hacer una evaluación muy particular de las evidencias disponibles, en la cual los argumentos de peso cuentan lo mismo que las meras sospechas. O los ínfimos resquicios que puedan dejar pruebas bien presentadas se magnifican hasta convertirse en “puertas abiertas” hacia cualquier cosa más o menos indefinida, pero que suena a “siglo I”. En esta estrategia conviene olvidar, o no darse por enterado, de algunas pruebas contundentes que eliminan las dudas hiperbólicas o invalidan los motivos de “esperanza” basados en experimentos inconcluyentes. El “sindonista escéptico” es hombre honrado -quién lo duda-, pero bastante despistado.

En el mismo número del boletín en el que recoge el cetro de la BSTS, da algunas muestras de ello.  Farey incluye un pequeño artículo que, bajo la denominación de “Research (sic) Articles (4). The Mystery of the Invisible Patch”, resume la situación de la famosa teoría del remiendo.

Empieza siendo sorprendente que incluya entre los estudios de peso que daban alas a las ilusiones de los sindonistas sobre la datación por radiocarbono de 1988  los de Pierre Barbet y Max Frei, que, sobre todo el último, son impresentables. Quizás Farey no hace una evaluación personal de los mismos, sino simplemente quiere indicar el grado de autoridad que se les concedía en medios sindonistas por aquellas fechas. Quizás.

A continuación, enumera algunos de los intentos de echar abajo la datación (metodología defectuosa, conspiración para el fraude, capa bioplástica, contaminación por radiación o monóxido de carbono) y los despacha diciendo que, debidamente examinados, todos ellos resultan ser deficientes (“wanting”). Sólo queda la teoría del remiendo invisible.
Repasando algunas de las supuestas pruebas que Benford y Marino aportaron a favor de su hipótesis, Farey descarta la de las fotografías en formato “quad mosaic” como un sinsentido. Efectivamente -y esto podría decirse para cualquier demostración que pretenda basarse en distintas coloraciones de reproducciones de la imagen-, las diferencias de color que Benford y Marino advertían en la esquina donde se tomaron las pruebas pueden encontrarse en otras muchas zonas de la imagen, lo que supondría que el sudario era un puro parche realizado con técnicas de sofisticada invisibilidad. Yo diría que esto es un disparate, no un sinsentido, pero si se quiere decir así me da lo mismo.

Farey va descartando como probatorias otras argumentaciones que se han hecho a propósito de las diferencias que parecen observarse en la trama de las muestras a través de fotografías, los cálculos matemáticos de la probabilidad de reparto de partes de tejido antiguo con más modernas, presencia de algodón, nudos en las fibras, etc. Me saltaré los detalles de sus argumentaciones que no son muy diferentes de las que he desarrollado en este foro. Resulta extraño que el boletín de la Sociedad Británica de Sindonología mantenga unas posturas similares a las de este humilde blog escéptico. ¿No tendría que empezar a preocuparme o Mr. Farey no va a durar ni dos días en el cargo?

Esto último no lo sé, pero lo que sí que sé es que Mr. Farey y quien esto suscribe no estamos en la misma barca. Porque ahora vienen las puertas abiertas al misterio. La primera, la vanilina. Como Uds. sabrán, si han tenido la santa paciencia de leerse las páginas que aquí hemos dedicado a Raymond Rogers (o las que aparecieron en su día en La Mentira Está Ahí Fuera), uno de los puntos fuertes de la teoría del remiendo invisible en su versión científica, o sea de Rogers, es que la prueba de la vanilina daba resultados diferentes en las fibras que él poseía desde 1978 y las que había conseguido bajo cuerda, presumiblemente provenientes de la datación de 1988. Siendo la vanilina una sustancia que se evaporaba con el tiempo, se concluía que las primeros eran sustancialmente más antiguas que las segundas.

Libro de Horas de Neville de Hornby. Siglo XIV.

Y en este punto, al parecer de importancia suma, Hugh Farey hace una especie de encaje de bolillos que no se sabe dónde nos lleva. Porque él considera al mismo tiempo, en escasamente cuatro líneas, que “el descubrimiento de Ray Rogers de la vainillina es significativo, y puede tener implicaciones más amplias para una datación no destructiva del tejido del Sudario” y que, “sin embargo, no se puede decir que hay pruebas suficientes de la contaminación que se requeriría para falsar la datación hasta el siglo XIII o XIV, fecha determinada por los laboratorios de radiocarbono, de tal forma que la hipótesis del parche pueda ser aceptada sin reservas importantes”. (BSTS Newletter, nº 78; p. 35)

“Es significativo”, “se acepta”, pero “no hay pruebas suficientes” y sí “reservas importantes”. Lenguaje más dubitativo y nebuloso no es posible, sobre todo cuando nada se ha dicho acerca de en qué es “significativa” la prueba de la vanilina y cuáles son las pruebas “insuficientes” y por qué lo son.

Supongo que ese tipo de lenguaje y de omisiones es imprescindible para mantener enhiesto el pabellón del “sindonismo escéptico de puertas abiertas”. Como son necesarias, en el tema del remiendo invisible, otras omisiones de datos que, de considerarse, descartarían totalmente la teoría. Por ejemplo, Hugh Farey es asiduo cliente del foro de Dan Porter y tiene que estar perfectamente al tanto del desmentido de Michael Ehrlich, uno de los principales “expertos” valedores de las especulaciones sobre el llamado “Remiendo Francés”. Sin contar con las contundentes descalificaciones que Mehtchild Flury-Lemberg, la restauradora del lienzo en 2002, había propinado a las pretensiones de Rogers, Benford y Marino de que hubiera algún tipo de parche por ahí suelto.

Con este tipo de cosas (y dedicar algún piropo que otro a Ian Wilson y Mark Guscin, que, al parecer, son sus padrinos), espero que Hugh Farey pueda mantenerse largo tiempo al frente del boletín de la BSTS. Es un sindonólogo atípico (yo no diría que es “escéptico”) y su sinceridad, aunque forzosamente limitada, resulta interesante en un mundillo donde los fanáticos abundan.

One Comment
  1. “Lo sorprendente es que en su primera editorial Hugh Farey se declara inclinado a creer que el lienzo de Turín se produjo “accidentalmente en el siglo XIV”.

    Es realmente sorprendente. ¡Qué accidentes más extraños suceden en la casa del Sr. Farey! Te olvidas la plancha encendida sobre un trapo y te sale una imagen de Jesús yacente…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: