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La Virgen de Guadalupe y el sudario de Turín, una misma lucha.

11 de julio de 2014

Cuando uno comienza a interesarse por el tema del sudario de Turín, lo primero que se topa es con fervientes profesiones de fe cientificista por parte de los sindonistas cualificados o no. Es frecuente leer artículos o PDFs en los que la palabra “ciencia” o derivados aparece línea sí, línea no. Sus métodos son “científicos”, sus conclusiones son “científicas”, afirman cosas que “todos los científicos” certifican, “la Ciencia” está de acuerdo con ellos… todo rezuma “cientificidad”.

Pero llega un día en que uno lee cosas como ésta:

Estoy seguro de que el Sudario de Turín es auténtico en el sentido de que envolvió el Cadáver de Jesucristo y me inclino a suponer auténticos también el Sudario de Oviedo, la Túnica de Argenteuil y el Titulos Crucis. (Giulio Fanti, “A Guest Posting by Giulio Fanti”, Shroud of Turin Blog, November 4, 2011; http://shroudstory.com/2011/11/04/a-guest-posting-by-giulio-fanti/ ).

O ésta:

Es bien conocido que existen imágenes acheiropoieta compuestas de pigmentos: un ejemplo es la imagen de Nuestra Señora de Gudadalupe, cuyo oriten sobrenatural está fuera de discusión. Otro ejemplo de imagen acheiropoietos es el “Pañuelo del Padre Pío”, que presenta dos rostros diferentes en la superficie de un tejido ligero y muestra pigmentos rojizos que corresponden a los labios. (Giulio Fanti “Che cosa c’è sui fili?”, CICAP, 17-10-2007, https://www.cicap.org/new/stampa.php?id=273381 ).

El Titulus Crucis

Enterarse de que existen en el mundo tal cantidad de objetos milagrosos, en especial los no confeccionados por manos humanas, le deja a uno boquiabierto, no porque crea en la autenticidad de tales cosas maravillosas, sino porque no acaba de entender por qué mecanismo mental una persona que se pretende científica puede llegar a creer, sin la menor reserva, en un mundo saturado por tales maravillas..

La Virgen de Guadalupe. México.

Y el caso es que, sin llegar a la multicredulidad del profesor Fanti, es bastante corriente que los sindonistas defiendan con ahínco el carácter milagroso de diversas imágenes u objetos más o menos ligados al lienzo de Turín. El caso más típico es el del sudario de Oviedo, una pieza de tela con supuestas manchas de sangre que los creyentes identifican con el tejido que cubría el rostro del cadáver de Jesucristo, y que ha sido datada por el método del radiocarbono hacia el siglo VIII E.C.

Creo que éste viene a ser un claro ejemplo de cómo en asuntos religiosos conviene no fundar presupuestos sobre la racionalidad de las elecciones de los creyentes. Desde un punto de vista pragmatista, la creencia en otras imágenes milagrosas más bien estorba las pretensiones de cientificidad del sindonismo. En especial, el pañolón de Oviedo reduplica las dificultades para explicar la formación de las manchas de sangre y las hipótesis sobre los posibles fallos de la datación por radiocarbono, que en ambos lienzos ha sido contraria a las pretensiones de los creyentes.

La túnica de Argenteuil.

En buena lógica y sentido común, los sindonistas deberían dejarse de amistades peligrosas y dedicarse a lo suyo, que es el sudario de Turín. Pero, al parecer, la mayoría de ellos sufre una especie de pulsión incontenible hacia lo milagroso que les lleva a adherirse a cualquier hierofanía, que diría Eliade, por increíble que resulte. Parece que tal efecto de simpatía numinosa abarca más que lo estrictamente religioso y se manifiesta en otras secciones de la misteriología. Lo he encontrado en más de un sacerdote afecto a la parapsicología o la astrología, y es el mismo impulso que llevaba a Jung a creer en las fuerzas simbólicas del inconsciente arquetípico y los OVNIs. Lo santo y lo esotérico parecen hacer buenas migas.

Pero, volviendo al tema de los objetos sacros y la sindonología, estoy tentado de meterme a tratar aquí el tema, aprovechando que hay una especie de calma chicha en el mundillo sindonológico y uno se aburre de darle vueltas a los mismos temas con los mismos chiflados que parecen no escucharse más que a sí mismos. Me para un poco el hecho de que el ámbito de los milagros parece un universo cerrado que, cuanto más absurdo es, más atrae a personajes lunáticos y más espanta a los científicos y filósofos. Me temo que no debe haber mucha bibliografía racionalista sobre la Virgen de Guadalupe o el pañuelo del padre Pío y las dificultades para encontrar explicaciones racionales a los delirios de las mentes piadosas deben ser mayores que en el caso del sudario de Turín. Sin embargo, es un tema que puede dar mucho juego para entender la mentalidad sindónica y, consecuentemente, la credulidad y la superstición de nuestros mitos contemporáneos. Ya veré.

 

Bibliografía para curiosos.

 

Titulus Crucis.

Lombatti, Antonio: “The Relics of Jesus: The Case of the Titulus Crucis. How could actually anyone be serious about this relic!” The Bible and Interpretation, Feburary 2014, http://www.bibleinterp.com/articles/2014/02/lom388011.shtml .

Lombatti es uno de los pocos estudiosos serios a los que no les asusta meterse en el mundo de la superstición. El artículo es, como era de esperar, contundente.

Virgen de Guadalupe.

Calvo, José Luis: “La Tilma milagrosa y el pensamiento crítico”. Arp – Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico , http://www.escepticos.es/?q=node/49

Gámez, Luis Alfonso: “El indio Juan Diego”, Arp – Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico,  Publicado on line: 30/04/2013 – 21:04, www.escepticos.es/node/3043

2 comentarios
  1. Pues sobre el moquero del padre Estigmas del Hombre y del Universo no recuerdo ningún trabajo crítico (no me extraña, la verdad, porque hay cosas que no merecen dedicar ni medio segundo de tiempo a su refutación) pero sobre la guadalupana si recuerdo un par de ellos por muy buenas razones😉
    http://www.escepticos.es/?q=node/49
    y desde éste se puede acceder al segundo que es obra de Luis Alfonso Gámez. Perdón por la autocita, pero tal vez te sirva para algo.
    P.D: En la relación de cachivaches pseudoreliquiosos (sic) que algún sindonista considera que son tan auténticos como la Sindone (estoy de acuerdo, tienen la misma autenticidad que el Trapo Turinés, ninguna) añade el Mantel de Coria, Jackson dixit y pixie.

    • Gracias, José Luis. Incluyo los dos artículos en la minibibliografía para más comodidad de quien pase por aquí.

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