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Thomas de Wesselow. 6. Apoteosis de Pablo.

23 de septiembre de 2015

Ciencia y sentido común. (Sólo para rumiantes).

Wesselow, Thomas de: The Sign. The Shroud of Turin and the Secret of the Resurrection, London, Penguin Books, 2013.

Pablo de Tarso es una figura controvertida dentro y fuera del cristianismo. Aunque Pedro es considerado en los evangelios y por el propio Pablo como una de las cabezas visibles de la Iglesia, el de Tarso pronto eclipsó su figura. Por un lado, es el autor de los primeros textos cristianos, el protagonista de la primera narración conocida de la vida de los discípulos de Jesús el Galileo, los Hechos de los apóstoles, y el inventor, o por lo menos el principal propagador del concepto ecuménico de la fe cristiana, esto es, su extensión fuera del judaísmo. Fue el propulsor de la derogación de los principios básicos de la Ley, como las prohibiciones alimentarias, la circuncisión y el cumplimiento del Sabbat, propiciando la separación entre la fe judía y la cristiana. No tiene nada de extraño, pues, que sea el apóstol preferido de los doctrinarios y los teólogos oficialistas, especialmente católicos. Por el contrario, entre los renovadores y los pensadores críticos tiene muy mala prensa. Se le acusa de haber corrompido el sentido del mensaje de Jesús el Galileo, espiritualizando el concepto del Reino, limando sus denuncias de los poderosos y la defensa de los pobres e introduciendo el antisemitismo y la sumisión ciega a cualquier poder terreno. Sin contar los tufos antifeministas y las declaraciones de homofobia, que en estarían a la hora de su tiempo, pero que hoy en día no le hacen nada simpático a las minorías sexuales.

Obarra (Huesca). Ermita de San Pablo. Siglo XII.

Las epístolas paulinas son también controvertidas en relación con su autenticidad. En la actualidad, se descarta la autoría de Pablo de algunas de ellas  (Cf. Antonio Piñero: “Argumentos generales para distinguir entre cartas auténticas de Pablo y otras de sus discípulos”, Cristianismo e historia Martes, 16 de Diciembre 2008, Consultado on line 19/09/2015 11:52,  . Si se desea algo más de profundidad, sepuede consultar del mismo  Piñero su Guía para entender el Nuevo Testamento (2006: 252ss), o Bart Ehrman: Jesus, interrupted,  Harper-Collins eBooks, 2010, pp. 130ss), pero incluso las cartas que le son atribuidas más o menos unánimemente  son polémicas, en el sentido de que algunos pasajes son contradictorios entre sí o no son fácilmente interpretables. Existe un cierto consenso en que algunos son interpolaciones posteriores, mientras que en otros el debate continúa abierto. Por eso se discute el concepto que Pablo tenía de la relación humano-divino en el Cristo, la resurrección del cuerpo, su posible teología protognóstica, el papel atribuido a las mujeres en la comunidad, la visión de sí mismo como fuera o dentro del judaísmo, etc. Hay, pues, un “problema Pablo” que  da mucho que escribir a exégetas e historiadores del cristianismo en sus orígenes. Wesselow también ve un enigma en Pablo y cree haberlo resuelto, pero su visión del problema y la manera de resolverlo son muy suyas. En ellas podemos observar el método wesselowiano en su salsa, con todo su esplendor, por así decirlo, y por eso he escogido el tema antes de entrar en las conclusiones. Para que Uds. puedan apreciarlo en lo que vale.

Wesselow coloca a Pablo en el epicentro de la “sorprendente” expansión del cristianismo en sus primeros años. Según él, tenemos una “buena información” del último de los apóstoles a través de sus propias epístolas y de los Hechos. Las numerosas contradicciones entre una y otra fuente, el carácter apócrifo de buena parte de las epístolas paulinas, la existencia de numerosas interpolaciones o la fiabilidad de escritos hagiográficos y proselitistas, son cosas que Wesselow ni se las plantea. Dando por sentado que lo que allí se dice es literalmente cierto (cuando a él le interesa), describe un cuadro apocalíptico de persecuciones contra los cristianos a cargo de las autoridades judías que justifica su idea de que el primer cristianismo estaba al borde de la extinción.

Que la comunidad cristiana fue sañudamente perseguida por los judíos es algo que parece no tener demasiada base. Desde luego, lo dice Pablo, que se atribuye un papel de importancia entre los perseguidores, aunque en otro lugar afirma que los de Jerusalén no le conocían. Cómo es posible desconocer a un terrible perseguidor, como es posible que la persecución dejara intacta la cúpula de la secta en Jerusalén, hasta que un Sumo Sacerdote pasado de rosca ejecuta a Santiago (de creer a Josefo, Antigüedades Judías, libro 20, cap. 9) con la oposición de los fariseos (!), más otras incongruencias que aparecen en sus fuentes, es algo que debería hacer que Wesselow se cuestionara la, según él, terrorífica situación de los cristianos en Jerusalén y la diáspora. Los datos parecen indicar que la persecución fue exagerada por las historias posteriores de la Iglesia, pero Wesselow no está por la tarea crítica. El dantesco acoso de los nazarenos estaba a punto de hacerlos desaparecer cuando… Si me han seguido en esta serie estoy seguro de que han adivinado: ¡Pablo se encuentra con el Sudario de Turín! Ni más ni menos.

Santa María Magdalena en persona. Saint-Maximin-la-Sainte-Baume, Francia.

El principal problema para esta teoría es que Pablo jamás menciona el lienzo. La descripción de su conversión incluye voces y fulgores deslumbrantes en Hechos, pero nada de imágenes en una tela. En las epístolas se habla también de una visión del Cristo, aunque no se describe, ni se menciona que fuera una imagen corporal en la tumba, sino del resucitado, en todo caso (2Corintios 12: 2-4; 1Corintios 9:1, 1Corintios 11: 23). Wesselow tiene una sutil explicación que resuelve el problema en que se ha metido. Mejor dicho, dos.

En primer lugar, Pablo puede que no contara su experiencia con la tela porque fue una convulsiva experiencia que le resultaba penoso recordar. Y ya está.

Pero si esta primera explicación no les ha convencido, hay otra. Pablo no contó su experiencia con la tela porque lo que a él le importaba no era el acontecimiento particular, sino el significado espiritual del evento. Esto casaba bien con el hecho de que la contemplación del sudario es algo esencialmente “tranquilo” (uneventful), lo que corresponde perfectamente con todo lo que Pablo escribió. Según el propio Pablo:

Nada gana uno con gloriarse de sí mismo. Sin embargo, tengo que hablar de las visiones y revelaciones que he recibido del Señor.  Conozco a un seguidor de Cristo, que hace catorce años fue llevado al tercer cielo. No sé si fue llevado en cuerpo o en espíritu; Dios lo sabe. Pero sé que ese hombre (si en cuerpo o en espíritu, no lo sé, sólo Dios lo sabe)  fue llevado al paraíso, donde oyó palabras tan secretas que a ningún hombre se le permite pronunciarlas. Yo podría gloriarme de alguien así, pero no de mí mismo, a no ser de mis debilidades. Aunque si quisiera yo gloriarme, eso no sería ninguna locura, porque estaría diciendo la verdad; pero no lo hago, para que nadie piense que soy más de lo que aparento o de lo que digo, juzgándome por lo extraordinario de esas revelaciones. Por eso, para que yo no me crea más de lo que soy, he tenido un sufrimiento, una especie de espina clavada en el cuerpo, que como un instrumento de Satanás vino a maltratarme. Tres veces le he pedido al Señor que me quite ese sufrimiento; pero el Señor me ha dicho: «Mi amor es todo lo que necesitas; pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad.» Así que prefiero gloriarme de ser débil, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Y me alegro también de las debilidades, los insultos, las necesidades, las persecuciones y las dificultades que sufro por Cristo, porque cuando más débil me siento es cuando más fuerte soy. (2Corintios 12: 1-9)

Me he permitido colocar esta larga cita de Pablo para que Uds. puedan juzgar si él rehúye rememorar las visiones en todo su dramatismo y si estas son uneventful. Me parece que el Pablo que ha leído Wesselow debe ser otro, porque el de las epístolas es un hombre apasionado y atormentado, que exhibe sus sufrimientos, tanto debido a las persecuciones de los judíos como a su enfermedad, sin ningún recato o, mejor diría, como una prueba de que su función como apóstol se basaba en el contacto directo con el Señor. No corresponde en absoluto con el que, según Wesselow, tiene experiencias beatíficas y no le gusta recordar sus padecimientos.

Pero, aunque no existan menciones al sudario de Turín en las epístolas paulinas, ni tampoco en los Hechos, que son bastante más elocuentes y detallados, esto no es un obstáculo para Wesselow que, a falta de menciones, encuentra “indicios”. Les ruego que me sigan atentamente, porque el razonamiento es sutil, tan sutil que a veces parece que se pierde uno.

Dice Pablo en la segunda epístola a los corintios:

Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. (2Corintios 5:1)

Esto es realmente desconcertante (baffling) para Wesselow. ¿Por qué se utiliza la imagen de algo no hecho por manos humanas? ¿No es lo contrario a algo no  hecho por manos humanas algo hecho por manos humanas? ¿Y una casa (tent) sagrada hecha por manos humanas no es un templo pagano? ¿Por qué se compara el alma con algo pagano? (317) ¡Vaya problemón!

Les ruego que no se me mareen ya de entrada. Estamos sólo en el planteamiento del problema. Queda la solución. Si ya ahora encuentran la lógica wesseliana incomprensible me temo que no vamos a llegar al final. Seriedad y prosigamos.

La solución está muy clara: un objeto no hecho por manos humanas se dice en griego acheiropoietos. El Mandylion, el lienzo con un retrato milagroso de Cristo que se guardaba en Constantinopla, era justamente un acheiropoietos. El Mandylion era en realidad el sudario de Turín camuflado . Así que todo está claro como la luz del día: el pasaje de 2 Corintios está hablando realmente del sudario de Turín. (318)

Con este método de encadenar “indicios” que “sugieren” que Pablo habla del sudario de Turín en sus relatos, Wesselow los encuentra a puñados. Por ejemplo:

Pablo evita utilizar el término usual para una visión, optasia. En su lugar, cuando nombra la experiencia en Gálatas 1:12, la llama una “revelación” o un “desvelamiento” (apokalupseos). Como en las traducciones de [castellano], la palabra griega apokalupseos se relaciona con la palabra “velo” (kaluptra). De acuerdo con la teoría que presento aquí, el sudario de Turín era percibido literalmente como un velo a través del cual se aparecía Jesús Resucitado. El vocabulario de Pablo es perfectamente acorde con la idea de que fue testigo del lienzo de Turín –no una visión, sino una imagen visionaria. (313-4).

Sin comentarios.

Con la misma lógica implacable, también se puede demostrar que en los relatos de este crucial evento más detallados que aparecen en los Hechos hay algunas referencias ocultas al sudario turinés. Claro que tampoco aquí hay una mención directa a la tela, pero bastará con que hagamos una “pequeñas” correcciones que enfocarán debidamente el asunto.

Donatello, Magdalena penitente. Entre 1453-55

Todo el mundo conoce la famosa anécdota de la caída del caballo de Pablo camino de Damasco, cuando iba a perseguir cristianos y fue descabalgado por la visión  del Señor (Hechos 9:1-18). Ahora bien, el episodio ocurre en medio de un camino y no se sabe muy bien que podría hacer aquí el sudario de Turín. Para solventar esta dificultad Wesselow hace algunas “pequeñas” correcciones. En realidad, Pablo no vio el sudario en el camino hacia Damasco, sino dentro de la ciudad. Pablo había penetrado en Damasco cazando cristianos. Estos habían transportado la tela “pensando que aquí estaría más segura”, pero “estaban sumamente equivocados”. Porque Pablo supo que la tela estaba allí, “probablemente por un cristiano capturado o por un espía”, y se apresuró a apoderarse de ella. “En este momento, el futuro de la cristiandad entera estaba sobre el filo de la navaja. Pablo estaba en posición de dar un golpe mortal contra Jesús Resucitado”. Pero cuando se encontró ante el sudario algo ocurrió. En lugar de “llevárselo a Caifás” o destruirlo, “captó que el Sudario de Turín  (Shroud) revelaba algo misterioso”. En lugar de destruirlo se encontró “mesmerizado” por su “sublime apariencia”. (321-2). Y ya tenemos a Pablo convertido y el sudario a salvo. ¡Qué alivio!

Renuncio a seguir con la novela, que continúa unos cuántos párrafos más. Digna de  Henryk Sienkiewicz o Nicholas Wiseman, pero bastante más absurda. Y no es lo más absurdo de Wesselow. Hablando de Pablo, Wesselow recoge su afirmación de que el Cristo resucitado se apareció a 500 discípulos a la vez. En lugar de considerarlo una exageración o una piadosa leyenda que alguien había contado al neo-apóstol, Wesselow se pone a pensar en el problema a su manera. ¿Dónde se podían reunir tantos cristianos juntos sin que les cayeran encima las vigilantes tropas romanas? (Por cierto, lo de la agobiante presencia romana en Judea, estilo La vida de Brian, es un mito (Sanders 2000: 42), pero Wesselow va a la suya). No en medio del campo, luego un edificio. Pero ¿qué edificio podía albergar a 500 personas en Jerusalén? Sin duda, el Templo. Y allí tenemos a 500 judíos “radicales” en éxtasis ante la exhibición de la imagen del Mesías, clamando por su resurrección en el centro de la iconoclastia religiosa oficial. ¿Con el permiso del Sumo Sacerdote? ¿Con la admiración de saduceos y fariseos? ¿Extraño? En absoluto. ¡Fue un milagro!

En este punto creo que será mejor dejar a Wesselow y sus fantasías y no abrumar más a los o las posibles lectoras de esta serie. Así que me voy a la conclusión.

Referencias bibliográficas.

Piñero, Antonio (2006): Guía para entender el Nuevo Testamento, Madrid, Trotta.

Sanders, E. P. (2000): La figura histórica de Jesús, Estella, Verbo Divino.

13 comentarios
  1. Alfonso permalink

    Yo no pondría a Antonio Piñero como la cima de la erudición biblica. Sus argumentos sobre la teologúia paulina son rancios, muy rancios. Veamos lo que nos dice elhistoriador protestante César Vidal : “La figura de Pablo ha sido frecuentemente contrapuesta, a partir de los estudios de la escuela de Tubinga en el s. XIX, a la de Pedro y demás dirigentes judeo-cristianos, así como a la de Jesús. Pablo no habría mostrado ningún interés por el Jesús histórico, habría paganizado el cristianismo adoptando la tesis de la divinidad de Cristo y de su muerte expiatoria como eco de las religiones histéricas, y negado el valor de la ley. Merced a esta postura, Pablo sería el verdadero fundador del cristianismo posterior. Este punto de vista-muy condicionado por el hegelianismo al ver a Pedro como tesis, a Pablo como antítesis y al catolicismo primitivo como síntesis-es, históricamente hablando, totalmente insostenible y su repetición sólo puede explicarse por un desprecio absoluto hacia el estudio histórico de las fuentes acompañado de la asunción de apriorismos procedentes de la filosofía y no de la ciencia histórica. ablo fue, en muchos aspectos, un pensador original –y brillante- pero su originalidad se relaciona más con la forma que con el fondo, con la expresión que con el contenido. Ambos resultan profundamente judíos y nada deben a las religiones mistéricas (entre otras cosas porque éstas no tienen peso en el imperio antes del s. II d.C y porque la idea del descenso de un redentor a este mundo no está documentada en estas formas de espiritualidad antes de ese mismo s.II d. C).
    .
    Por otro lado, Pablo lejos de despreciar al Jesús histórico, lo considera base de su predicación. Cita palabras suyas relacionadas con la Última *Cena ( 1 Cor 11,23-26) de acuerdo a lo que le habían enseñado; insiste en la humanidad de Jesús (Gál 4,4), en su ascendencia davídica, igual que en su filiación divina ((Rom 1,3-4). La misma idea de culpabilidad universal del género humano y de la obligatoriedad de la * expiación , lejos de ser originalmente paulina, se relaciona con el mismo Jesús, que llamó a todos a la *conversión (Lc 13,1ss) y se presentó como el * mesías- Siervo de YHVH-*Hijo del hombre, asumió esa misma visión e insistió en que se entregaba a la muerte en rescate por muchos (Mc 10,45) y en que el *Nuevo Pacto se basaba en su sangre derramada por los hombres (Mt 26,26-29 y par).

    Ciertamente Pablo afirmó la deidad del Hijo (Flp 2,5ss;Col 2,9;Tit 2,13, etc), pero el mismo Jesús se identificó con * hipóstasis como la Sabiduría y se aplicó títulos preñados del concepto de divinidad como el de * Señor o el de *Hijo de Dios. En los Evangelios además se le aplican textos relacionados originalmente con YHVH( v.gr.:*Piedra de tropiezo) o títulos hipostáticos como Lógos (ver también *Memrá).La misma escatología paulina(representada,por ejemplo, en las dos cartas a los Tesalonicenses) está descrita en términos que tienen clarísimos paralelos con la * apocalíptica judía (incluso no-cristiana) del período. En su conjunto, puede afirmarse, con F.F.Bruce, que Pablo, si bien difiere en el estilo de la enseñanza de Jesús, repite por el contrario sus énfasis fundamentales.” http://federico-salvia.blogspot.com.es/2008/10/breve-biografia-de-san-pablo.html

    • La visión que Ud. da de Pablo es la de la exégesis tradicional. Aunque no considere a Antonio Piñero la “cima” de nada, lo traje a colación por varias razones. Primero, porque es uno de los pocos autores en castellano que trata de evitar una exégesis confesional. Segundo, porque da bastantes razones para hacer una interpretación distinta. Su revisión de los textos del Nuevo Testamento, desde la comprensión insoslayable de que en ellos hay diversos niveles de redacción y diversas manos/teologías, me parece un punto de partida básico.

      Dicho eso, no quisiera convertir este foro en un debate sobre temas de historia de la cristiandad temprana, que me parece muy interesante, pero que requerirían desviar la atención del asunto principal de esta bitácora. Para los y las lectoras interesadas, remito a Piñero, Gonzalo Puente Ojea, Fernando Bermejo o José Montserrat (por hablar de autores en castellano) que se acercan bastante a lo que personalmente creo. (Soy bastante minimalisma en cuestiones relativas a las primeras personalidades del cristianismo y no me sienta bien la interpretación naïf de la literatura neotestamentaria).

      Observará que el grueso de mi comentario sobre Pablo no va sobre la compleja personalidad que se trasluce de sus textos, o de lo que queda de ellos después de sucesivas manipulaciones, sino de la personal y, en mi opinión, estrambótica visión que de Wesselow da de su relación con el sudario de Turín.

  2. Alfonso permalink

    Antes que nada he de decirte que yo también creo que la Sabana Santa es un icono medieval dicho esto he de reconocer que sin embargo soy muy crñítico tanto de sindonistas como de antisindonistas. Respecto al conocido esceptico de la Sabana Santa, Juan Eslava Galán ,sólo decirte que ha cometido errores de bulto en su pretencioso y mal documentado
    El fraude de la Sábana Santa y las reliquias de Cristo, y eso que reconozco que soy esceptico con la Sabana Santa. Para una buena refutación de los errores de Eslava con las reliquias aquí :Las reliquias como documentos históricos
    http://www.linteum.com/reliquias-marco-conceptual-documentos.php

    • Pues yo no creo Vidal “tumbara” a Puente ni que nadie haya “refutado las dudas” sobre los dichos y hechos auténticos de Jesús el Galileo. Ni creo que Vidal tenga altura para competir en la misma categoría que Puente ni los debates sobre este tema son un combate de boxeo. En cuanto a lo que dijo realmente Jesús, me parece poco más o menos que imposible llegar a ninguna conclusión. La historia no se construye con escritos hagiográficos de discípulos devotos que creen que el biografiado es un dios poco más o menos y siguen una agenda teológica para demostrar que era más dios que los demás.

      Pero creo que el tema de esta entrada era Pablo según Wesselow.

      • Alfonso permalink

        Desde hace unos meses Youtube nos permite rememorar el mitico debate sobre la historicidad de los evangelios del 2001, juzgué usted mismo : Jesús de Nazaret (primera parte). Negro sobre blanco de TVE

        Presenta: Fernando Sánchez Dragó.

        Intervienen:

        1. Jose Antonio Martínez Puche
        2. Luis Cencillo
        3. Enrique Miret Magdalena
        4. Gonzalo Puente Ojea
        5. Fernando de Orbaneja
        6. César Vidal

  3. Alfonso permalink

    Usted critica la exégesis tradicional. Yo lo hago con la racionalista. Esta última ha quedado desacreditada una y otra vez por los estudios de Joachim Jeremias, por otra parte B Gerhardsson y su discipulo Harald Reisenfeld, en The Gospel Tradition ha refutado cualquier duda sobre la exactitud de las palabras de Jesus de los evangelios. Todavía se recuerda y comenta los dos programas de TVE (“Blanco sobre negro”) de Fernando Sánchez Dragó emitidos en Semana Santa de 2001 en el que César Vidal se “enfrentó” al ateo mayor del Reino, Gonzalo Puente Ojea , en el que refutó contundentemente sus argumentos en contra de la historicidad de Cristo y la veracidad de la Biblia. Yo no soy un fan de César Vidal; no comparto su tendencia al análisis fundamentalista del texto biblico, además Vidal es creacionista. Sin embargo en el mítico debate de 2001 tumbó a Puente Ojea y eso que Fernando Sánchez Dragó no era precisamente un arbitro neutral.No obstante, creo que es justo diferenciar entre estudiosos serios como Antonio Piñero y Puente Ojea, aunque en mi opinión equivocados, y escritores sensacionalistas tipo códigoDaVinci como Pepe Rodríguez.

    • “por otra parte B Gerhardsson y su discipulo Harald Reisenfeld, en The Gospel Tradition ha refutado cualquier duda sobre la exactitud de las palabras de Jesus de los evangelios.”

      El mejor chiste que he oído en muchos años. Para que no hubiera dudas razonables (algo muy ajeno “a cualquier duda”) sobre las palabras de Jesús debería existir una tradición sobre los logoi de Jesús (alias Cristo) independiente. Como no es el caso, cualquier persona que sepa algo sobre el método histórico tiene todo el derecho del mundo a dudar de algo cuando ese algo proviene de una única fuente y, además, ésta no es independiente. La confusión entre que una fuente sea antigua y que sea fiable es para suspender cualquier examen de Historia. Para poner un ejemplo, léase lo que dice Suetonio sobre Octavio (alias César Augusto) en el II Libro de las Vidas de los Doce Césares acerca de los presagios sobre su nacimiento, victorias, muerte e incluso ascensión al cielo. Fuente antigua sí es, pero creíble…

      • Odiseo permalink

        “Yo no pondría a Antonio Piñero como la cima de la erudición biblica. Sus argumentos sobre la teologúia paulina son rancios, muy rancios. Veamos lo que nos dice el historiador protestante César Vidal…”.

        Poner a César Vidal por encima de Antonio Piñero sí que me parece a mí un chiste…

      • Moreno permalink

        Y tanto.

        César Vidal se ha ganado su fama de experto “en todo” a base de esa especie de erudición indigesta que se consigue publicando libros llenos de citas que nadie lee, “palabros” que nadie comprende, y sentar cátedra mediante opiniones dogmáticas. Es el único historiador que conozco cuya palabra escrita suena engolada y campanuda.

        ¿Recuerdan “La Regenta”. Como Amadeo Bedoya es el “Saturnino Bermúdez de tropa”, César Vidal es el “Saturnino Bermúdez del creacionismo “.

        Petulante, pomposo y manipulador. No basta con haber hecho la carrera de Historia, por muy brillantes que resultaran sus examenes, para ser un historiador honesto y hacer un trabajo profesional válido, de la misma manera que un médico, por muchas matrículas de honor que reciba, no necesariamente será un profesional honrado que se guíe por el metodo científico.

        César Vidal, como muchos historiadores, como la mayoría de exégetas de los escritos sagrados, se deja conducir por sus creencias antes que por los hechos probados. Cuando leo sobre un debate en torno a la historicidad de Jesús, o los Evangelios, siempre tengo la sensación de que muchas de las personas que intervienen asumen como ciertas una serie de pruebas porque así lo han creído siempre y porque están a favor de sus creencias.

        Su toma de postura a favor del mundillo conspiracionista tras los atentados del 11-M resulta muy significativa: si realiza su trabajo de documentación y posterior análisis de la historiografìa como hizo con los hechos del 11-M… apaga y vámonos.

        No soy un experto, y la corriente “mitista” que representa, por ejemplo, Doherty, resulta un poco extrema; pero ¿no será, al menos en parte, porque sus tesis son tan incómodas para la mayoria de la gente que resulta mas comodo no ahondar en el rema?

      • La linea de demarcación entre el mitismo y el minimalismo es tan delgada que alguno ha pasado de uno a otro casi sin darse cuenta (Richard Carrier). En los asuntos del llamado problema del “Jesús histórico” todo pende de hilos sutilísimos y contrapuntos que se pueden quebrar de puro “sotiles” que decía el trujamán del Quijote.
        Dicho esto, el mitismo molesta no sólo a exégetas e historiadores creyentes, que parece lógico porque de historiadores sólo tienen la mitad, sino a otros que no lo son (Ehrman, por ejemplo). Pensando mal es porque les quita el pretexto de sus trabajos. Pensando bien, porque a veces el mitismo crispa por sus fantasías, sobre todo a la hora de proponer teorías propias sobre los orígenes de la literatura cristiana.

      • Odiseo permalink

        Para mí César Vidal no sólo es un mal historiador (en el caso de que realmente sea historiador, cosa que dudo) sino además un farsante. En el pasado tuve dos malas experiencias con él (con su trabajo, no con él personalmente) cuando daba rienda suelta a mi afición por el Antiguo Egipto. La primera fue con su traducción española de Manetón, que aseguraba haberla hecho del texto griego de la edición clásica bilingüe de Waddell, cuando se veía a la legua que había utilizado el texto inglés de la misma edición, por lo que su traducción de Manetón me resultó inservible para mis propósitos. Y la segunda fue con su libro sobre Ramsés II, en el que incluía un esquema del desarrollo de la batalla de Kadesh. En la dedicatoria del libro Vidal le daba las gracias a un militar español experto en estrategia por haberle ayudado a confeccionar ese diagrama. En realidad, Vidal había plagiado ese esquema del que aparecía en otro clásico de la Egiptología, “Egipto: Dioses, Templos y Faraones” de John Baines y Jaromir Málek. Y creo que ya comenté en este mismo blog mi experiencia con su libro sobre el Documento Q, origen de los evangelios narrativos de Mateo y Lucas… No sé cómo hay alguien que todavía sigue tomándose en serio a este tipo.

  4. Alfonso permalink

    Conocí a Antonio Piñero casualmente hace ya 10 años (su esposa es orensana), persona amabilísima, me quedo claro que es un investigador serio pero él como racionalista me reconoció que Jesús. Vida de un campesino judío de Dominic Crossan (la fuente cenagosa de Pepe Rodríguez) era un burdo “panfleto”. Al contrario que Piñero, Pepe Rodríguez desconoce las fuentes primarias : http://apologetica.org/site/index.php?option=com_content&task=view&id=428&Itemid=5

  5. Moreno permalink

    Con todos los respetos, el usuario Alfonso me parece que está usando el estilo “trol” para sacar de quicio la discusión:

    -Hace concesiones “Fulano no es santo de mi devoción, pero…” posiblemente con la intencion de que el resto de usuarios se acerquen a posturas “equidistantes”; en este caso, por ejemplo, la suoerioridad de César Vidal, la existencua de pruebas de la historicidad de los Evangelios, o asi.

    -Saca una y otra vez la discusión fuera del tema del hilo. Pese a las advertencias de Davud, intentando centrar los comentarios en Wesselow, la Sindone o los sindonistas, se empeña en discutir sobre otros asuntos, como Cesar Vidal y la historicidad de los Evangelios en cuanto a la figura de Jesús. (¿Qué tiene que ver aquí Pepe Rodríguez?).

    -Utiliza falacias logicas, como hombres de paja (David no ha puesto a Piñero en “la cumbre” de la exegesis bíblica, solo lo ha citado como estudioso no comprometido con las creencias cristianas, al menis en este punto de la autenticidad de las epistolas de Pablo)

    -Introduce argumentos de difícil verificación (“Conocí a Piñero…”, “Piñero me dijo que…”) por no decir directamente no falsables

    – Sustenta el argumento en juicios de valor y opiniones discutibles, que presenta como irrefutables: “Cesar Vidal tumbó a Puente Ojea…” , “La exegesis racionalista ha quedado desacreditada una y otra vez…”, “Gerhardson ha refutado cualquier duda sobre la exactitud…”

    En fin, no tengo nada contra el usuario Alfonso pero su estilo argumentativo no me gusta, me parece sobradamente conocido (el estilo) y sugeriría no entrar en polemica con él mientras no se ciña al tema del blog y no presente hechos y opiniones, en lugar de juicios de valor personales

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