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Una ilustración anterior al incendio de 1532.

29 de junio de 2016

La galería Christie, famosa por sus subastas más o menos espectaculares de obras de arte, publica en su página web una nota sobre el descubrimiento de un manuscrito de principios del siglo XVI. En ella se incluye una ilustración que representa una exhibición del sudario de Turín. La escena parece ser anterior al incendio de 1532 porque no aparecen en ella los agujeros que repararon las monjas clarisas.

Donatello, Lamento sobre el Cristo muerto 1457-59

Con las debidas reservas que deben hacerse en estos casos, si tal datación es correcta, la ilustración tiene un relativo interés para el estudio de la historia del lienzo. Sin llegar a la casi invisibilidad actual, la imagen del cuerpo, bastante desvanecida, contrasta claramente con el colorido con que se ha pintado a los obispos que sujetan la tela. Esta circunstancia supone un indicio contrario a las teorías de Charles Freeman quien, en base a otras representaciones, supone una degradación de la imagen muy posterior. No tendría sentido que alguien hubiera representado una figura difuminada, donde realmente había una bien contrastada.
En mi opinión, esto retrotrae la desaparición de los colores vívidos, que otros testimonios más antiguos mencionan, a un período anterior al siglo XVI(1). Otra alternativa es que el ilustrador de este manuscrito exagere el carácter evanescente de la pintura. Desde luego, la caprichosa colocación de los agujeros más pequeños, los llamados poker holes, el color gris de la imagen y la ausencia de los regueros de sangre, que son un elemento destacado de la figura, revelan que el autor estaba pintando de oídas. Pero parece que en esas “oídas” habría que incluir la de que la imagen se veía de forma imprecisa.
En todo caso, esto debe recordarnos la necesaria cautela ante los que interpretan de forma literal los testimonios medievales. Parece que lo que estos contaban o representaban no es indubitable, sino una plasmación de lo que les habían contado, de lo que su memoria recordaba o de lo que su imaginación les dictaba. (Tampoco son demasiado diferentes de los contemporáneos, si vamos a ello).

NOTAS.
1. Ni siquiera se puede descartar que la pintura sufriera algunos retoques en su azaroso recorrido antes de asentarse en Turín. Esta práctica de retocar las reliquias no parece que fuera demasiado insólita por aquellos tiempos .

From → 2.3.Otros.

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