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La Sábana Santa no es un fraude. Lo dice el ENEA.

Hay cosas en el sindonismo que son bastante raras. Por ejemplo, no entiendo qué demonios hace un congreso sobre reliquias (el sudario de Turín, el velo de Manoppello, la Virgen de Guadalupe…) organizado en un centro público dedicado a la investigación de la fusión nuclear, los rayos láser y los aceleradores de partículas. Si alguien quiere explicarme que tiene que ver el Mandylion o la virgen de Guadalupe con un acelerador de partículas quizás lo entienda, pero seguro que me va a costar.

Museo del Louvre.

Cuando Antonio Lombatti le hizo esta observación al Dr. Paolo Di Lazzaro, Dirigente di Ricerca (que no sé muy bien qué es) del Centro de Investigación de Frascati de la ENEA (Agencia nacional por las nuevas tecnologías, energía y desarrollo económico sostenible, que es el nombre traducido) y sugirió que podía haber algo así como malversación de fondos públicos, el Dr. Di Lazzaro montó en cólera y amenazó con acciones legales que jamás se llevaron a cabo. Pero nunca explicó qué tenía que ver el pañuelo del padre Pio con el desarrollo económicamente sostenible, por poner un caso.

A la espera de estas aclaraciones más prosaicas, el Dr. Di Lazzaro se ha dedicado a publicitar en alguna revista científica y en otras muchas no tan científicas su impresionante descubrimiento: después de varios años radiando diversos tejidos consiguió “al menos una” fibra con las características microscópicas que se atribuyen al tejido del sudario de Turín. Aquí hago un comentario sobre la entrevista concedida a Maria Margherita Peracchino en la revista L’Indro (“Sindone: l’immagine impossibile secondo l’Enea”, 13 aprile 2015, ) Desde luego, el hombre es modesto y asegura que eso no quiere decir que haya demostrado que al resucitar Jesucristo emitió rayos láser arriba y abajo, pero lo deja así como en suspenso para que cada cual entienda lo que quiera. “Tú lo has dicho”, que le respondió el Señor a Pilatos.

Pero Di Lazzaro no sugiere, sino que afirma con toda rotundidad, que su experimento demuestra (una vez más) que la imagen de Turín no puede ser un fraude cometido por un astuto falsificador. Es graciosa la cosa: ¿cómo un artesano medieval va a disponer de un aparato de rayos láser? (Aquí risitas conmiserativas hacia esos “pobrecitos escépticos”  -expresión que tomo del Sr. Sánchez Hermosilla, ilustre sindonista hispano-  que se creen que un artesano medieval puede tener conocimientos de anatomía, de medicina, de física nuclear… y manejar un aparato de rayos láser). Ja, ja, pues.

Como he comentado en otra entrada, este tipo de risitas no demuestran más que la Santa Ignorancia o la Santa Desvergüenza (virtudes cristianas según el fundador del Opus Dei, Sanjosemari de Torreciudad).

De Santa Ignorancia porque los sindonistas que se ríen parecen desconocer que nadie (que yo sepa) entre los “pobrecitos escépticos” mantiene que la imagen del sudario de Turín fue pintada con el aspecto que ahora conocemos.  Quizás, con algunas reservas, podría aplicarse a Walter McCrone, quien parece sugerir que los efectos visuales de la imagen son debidos a restos de pintura (no a una pintura tal cual, en todo caso). Pero esto nos llevaría a otro debate. El caso es que la mayoría de los “pobrecitos escépticos” mantienen que la coloración de la tela es debida a un proceso químico de envejecimiento de la pintura. Así, Nickell, Garlaschelli, Freeman y otros.

Pero lo de Di Lazzaro no parece ser Santa Ignorancia. En la misma entrevista que estoy comentando, hace una referencia explícita a los trabajos de Garlaschelli que, según él, son inconcluyentes porque su réplica del sudario de Turín no es idéntica ni estética ni microscópicamente hablando al original. No se trata de discutir aquí si tiene o no tiene razón. Lo que quiero resaltar ahora es que Di Lazzaro conoce, o dice conocer el trabajo de Garlaschelli, que se basa en que la tela no fue pintada tal como aparece a nuestros ojos y, sin embargo, habla como si desconociera la teoría de Garlaschelli, dando por sentado de que los partidarios del fraude defienden que la tela fue pintada tal como la tenemos ante nuestros ojos. ¿En qué quedamos?

Hago un esfuerzo de ecuanimidad. No hay por qué suponer que estamos ante un caso de la Santa Desvergüenza predicada por Sanjosemari (¿o es San Josemari?). También podría ser el caso de una virtud nueva: el Santo Atolondramiento.

Sea lo que sea, lo que no puede decirse es que sea muy coherente que digamos.

 

ADENDA: Reconozco que lo de la Santa Ignorancia me lo he inventado por mor de la retórica. Lo de la Santa Desvergüenza, no.

Y NOTA: Evidentemente, el ENEA de Frascati no dice nada. Lo dice el equipo del Dr. Di Lazzaro, Dirigente di Recerca, etc. Pero pedir precisión a ciertos periodistas es como pedir ecuanimidad al ayatolá Jameini. Difícil.

Una imagen impresionantemente parecida al sudario de Turín. (Ian Wilson II).

Una de estas iglesias [las de Göreme, Capadocia] menos visitadas, la llamada Sakli o Iglesia Escondida, sólo se puede alcanzar por un sendero rocoso con ayuda de un guía. Sobre uno de sus arcos está pintada en color sepia una amplia pieza de tela con el rostro de Jesús, que muestra una de las más impresionantes similitudes con el sudario de Turín que hoy conocemos. (Ian Wilson: The Shroud: The 2000-Year-Old Mystery Solved, London, Bantam, 2010, cap. 8; version epub, buscar: “so-called Sakli”)

La imagen que nos presenta de manera tan llamativa Wilson, no se asemeja gran cosa al sudario de Turín. Quizás el único detalle es que los ojos parecen estar cerrados, lo que no es habitual en las representaciones del Mandylion. Pero ni el óvalo de la cara es similar (alargado en el de Turín, esférico, a la manera bizantina, en Sakli), ni las proporciones (nariz, frente) son las mismas, ni hay manchas de sangre en Sakli, en la que, a diferencia de Turín, se ven las orejas, ni la imagen turinesa lleva halo circular…

A falta de una explicación de lo que afirma tan rotundamente, el lenguaje de Wilson trata de crearnos una serie de expectativas por medio de sutiles manipulaciones. Nos enteramos de que la iglesia está escondida, lo que nos puede hacer pensar que vamos a ver algo oculto o misterioso, y nos avisa que hay una “impresionante” similitud. Así que cuando vamos a la imagen, o estamos predispuestos a ver algo único y revelador… o pensamos que este hombre nos está tomando el pelo. Este es mi caso. Pero ya saben que soy un maldito escéptico, y así no vale.

NOTA: Esto no es una mera anécdota. El lenguaje wilsoniano está recargado con connotaciones altamente evaluativas y emocionales: “sorprendente”, “excepcional”, “increíble”, etc. Algo muy parecido a lo que nos encontrábamos con Wesselow. A los aficionados a Cuarto Milenio, antaño famoso programa televisivo de fantasmas, OVNIs y demás,  les sonará la cosa.

La influencia de lo oculto. (Ian Wilson. I)

“Quiero ser un humilde médico rural famoso en el mundo entero”. (Linus en Peanuts)

 

El sudario de Turín permaneció durante trece siglos y medio oculto en diferentes lugares de Asia Menor y Europa hasta su confusa -por sus orígenes y otras circunstancias- aparición en una pequeña iglesia de Francia.

Al menos, eso es lo que nos cuenta Ian Wilson en el último de sus libros, dedicado al Sudario (The Shroud: The 2000-Year-Old Mystery Solved, London, Bantam, 2010). Nada nuevo, puesto que ésta es la tesis que ha venido manteniendo desde sus primeros trabajos dedicados al tema.

El Mandylion. Monte Athos. Siglo XVII.

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Galería de sindonistas ilustres. Gian Maria Zaccone: el sindonista refinado.

Entre el mundo tormentoso de las exclamaciones, asombros, acusaciones y trifulcas del sindonismo destacan a veces ciertas personas tranquilas que funcionan a su aire y que casi nadie cita, probablemente por la simple razón de que no crean tensiones y no gustan a los exaltados. Tal es el caso de Gian Maria Zaccone, director científico del Museo della Sindone di Torino. El Sr. Zaccone ha dirigido sus trabajos al ámbito de la historia, materia en la que parece estar especializado (lo supongo porque no he encontrado su curriculum en internet).
(ADENDA, 06/04/2016: Me informan de que el Sr. Zaccone es lo que en España llamaríamos un graduado (laurea) en Historia del Derecho y trabaja en los archivos históricos en una empresa de gas italiana. Bibliografía: ZACCONE, Gian Maria ; JACCOND, Monica: “L’archivio storico Italgas”en Convegno su: Industria, lavoro, memoria. Le fonti archivistiche dei sindacati dei lavoratori, delle associazioni imprenditoriali e delle imprese in Italia e in Europa. Torino, 1994 Atti del Convegno, Torino, Villa Gualino, 7-8 novembre 1994, Torino, Eta Beta, 1996. Por ahí va la cosa).

 

Crucifixión y entierro. Gospel Lectionary of the Bamberg Apocalypse, año 1000:

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La “Sábana Santa” en Magonia.

Doce minutos de divulgación sobre el sudario de Turín a cargo de Luis Alfonso Gámez en Radio Vitoria. Recogido en Magonia. Claro y contundente.

Mentiras

¿Quién puede decir si alguien miente?

Las personas que acusan a otra persona de mentir simplemente porque no les dan la razón me resultan cargantes. Lamentablemente son bastante frecuentes en todo tipo de debates. Por otro lado, en la mayor parte de los casos no es fácil distinguir entre una persona que miente deliberadamente y otra que se autoengaña. La capacidad de algunas personas para convencerse a sí mismas de que la realidad es como desearían que fuera y no como manifiestamente es no tiene límites.

Así que tengo por norma no acusar a nadie de mentiroso, incluso aunque todos los indicios lo sugieran. Pero hay algunos casos, frecuentes en el mundo del sindonismo, que hacen muy difícil mantener ese saludable principio. Me acabo de topar con el siguiente ejemplo:

El Instituto de Toxicología concluye el análisis del sudario de Oviedo

El Comercio. Oviedo. 21.07.07

El Instituto Nacional de Toxicología ha conseguido analizar parte del ADN hallado en los restos de sangre del Santo Sudario de Oviedo, una reliquia atribuida a Jesucristo, informaron fuentes del Arzobispado. La sangre es de tipo AB, “muy común entre los hebreos”

Las citadas fuentes, que extrajeron la información del semanario diocesano Paraula, señalaron que, según confirmó el presidente del Centro Español de Sindonología (CES), Jorge Manuel Rodríguez, “se trata de la primera vez, a nivel mundial, que alguien posee un fragmento de ADN de una reliquia tan importante que se atribuye a Jesús”. La tela supuestamente, cubrió la cabeza de Jesús.

Esta aportación “puede suponer un gran avance para realizar trabajos comparativos con otras reliquias como puede ser la de la Sábana Santa de Turín, con la que el Santo Sudario presenta en la parte de la nuca el 80 por ciento de similitudes”, añadió.

En la zona de la nuca, el tipo de sangre que aparece tanto en la Sábana Santa como en el Santo Sudario es del grupo AB, “muy común entre los hebreos”, y en las dos se trata de sangre “vital y coagulada”, emanada mientras la persona tenía vida, según Rodríguez, que ha matizado que “desde que salió la sangre hasta que fue envuelta la cabeza transcurrió una hora, tiempo en el que pudo producirse la muerte”.

El análisis fue encargado con motivo del II Congreso Internacional sobre el Sudario de Oviedo organizado recientemente por el Cabildo Catedralicio y el Centro Español de Sindonología. El encuentro expuso los avances desarrollados en el conocimiento del lienzo, ha añadido.

El estudio del ADN fue realizado en el Instituto Nacional de Toxicología, que conserva a 80 grados bajo cero en una cámara con hidrógeno líquido varios hilos pertenecientes al Sudario de Oviedo , tomados para su análisis.

“Al estudiar los hilos, que están impregnados en sangre, los expertos descubrieron una pequeña parte de ADN mitocondrial, un tipo de ADN que es el que se hereda de la madre”, apuntó. Por tanto, “en caso de que el Sudario de Oviedo hubiese cubierto el rostro de Cristo estaríamos también ante el hallazgo del ADN que procedería de la Virgen María”, matizó. (Consultado on line: http://www.elcomercio.es/gijon/20070721/local/oviedo/instituto-toxicologia-concluye-analisis-200707211735.html, 24/03/2016 11:42).

 

Impresionante, realmente. Ahora veamos que dice el representante del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses.

 El Instituto Nacional de Toxicología sopesa abandonar la investigación sobre el Santo Sudario

El Comercio Digital, Domingo, 8 de julio de 2007

Ana Salas, Oviedo.

«La única evidencia científica es la del Carbono 14 y dice que la reliquia es falsa». Es la tesis que mantiene Antonio Alonso, miembro del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses dependiente del Ministerio de Justicia, y único investigador del Santo Sudario de Oviedo alejado de la fe cristiana.

La prueba del Carbono 14 la ha realizado el Centro Español de Sindonología (CES) después de que otros estudiosos la hicieran previamente. Los resultados han sido los mismos: la tela pertenece a una época de entre los siglos VII y VIII. Los miembros del CES explican que puede deberse a la presencia de un hongo que haya contaminado el lienzo y no permita obtener la fecha real de la tela.

Alonso no apoya la tesis de César Barta. Por eso «tenemos que tomar una decisión sobre nuestra implicación en el proyecto», dice. Considera necesario valorar «si hay evidencias claras, desde el punto de vista científico, de que puede ser una reliquia». Cree que «antes de continuar creando un misterio», hay que explicar los datos, los positivos y los negativos, como hizo la revista Nature con la Sábana Santa de Turín.

«Nosotros estamos a expensas de lo que diga el Cabildo, pero no estamos dispuestos a mantener un bulo», afirma, rotundo. Sin embargo, apunta que, aunque el lienzo no sea del siglo I, como debería si fuera el que realmente cubrió el rostro de Jesús de Nazaret, «es interesante el estudio».

Nuevas opciones

Alonso guarda en el Instituto Nacional de Toxicología varias muestras congeladas del lienzo de Oviedo: seis hilos manchados y otros tantos limpios para poder comparar. Espera a que la ciencia avance y puedan utilizarse nuevos sistemas que aporten luz sobre la autenticidad del Sudario. Él ha estudiado un fragmento del ADN que contiene.

Ha encontrado ADN mitocondrial, es decir, el que se hereda de la madre y podría reconstruir una secuencia que no ha desvelado. ¿De la madre de Cristo? «La posibilidad de que sea una contaminación moderna es bastante grande y la fiabilidad no es muy alta», explica. Pero insiste en la necesidad de abrir un nuevo camino de investigación: averiguar el ADN del lino, un asunto sobre el que el CES ya ha empezado. Conociéndolo, podría saberse si procede la tela de Palestina. (Consultado on line, 24/03/2016 11:41: http://www.elcomercio.es/prensa/20070708/oviedo/instituto-nacional-toxicologia-sopesa_20070708.html )

Asombroso. O en 13 días el Instituto Nacional de Toxicología había dado un vuelco espectacular a la investigación o el Sr. Rodríguez, del CES, estaba hablando de cosas que sólo existían en su cabeza y tratando de hacerlas pasar por lo que no eran.

El Instituto Nacional de Toxicología no hizo públicos esos extraordinarios resultados, ni volvió a participar en los siguientes estudios del CES.

Saquen Uds. sus propias conclusiones.

Hugh Farey y Marzia Boi. A vueltas con los pólenes

Si hay un caso en el que la literatura sindonista bordea la mala fe o la ignorancia supina es en el asunto de los pólenes.

Véase si no este fragmento de un destacado sindonólogo. Después de repasar las conclusiones de Max Frei sobre los pólenes que él decía haber encontrado sobre el sudario, el autor termina con esta frase:

En suma, podemos decir que el estudio de Max Frei sobre la Sábana de Turín ha dado unos resultados que, si bien pueden no ser concluyentes en sí mismos, constituyen un apoyo muy significativo a los demás estudios realizados, puesto que parecen confirmar plenamente lo que se deduce de los documentos históricos. (Rodríguez Almenar 1998).

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El velo de Manoppello. Apéndice: Congreso en Viena.

El Greco. “Santa Verónica con la Santa Faz”, 1580.

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El velo de Manoppello (V). Consideraciones intempestivas.

Decía Montaigne -esto va de cita pedantuela- que él estaba  naturalmente incapacitado para edificar sistemas de pensamiento complejos y que le iba más eso de dejar vagar la mente de aquí para allá (fin de la cita pedante). Me parece que Montaigne, aparte de ser el padre de los post-post-modernos, hermenéuticos antirracionalistas  y demás, era un vago. Escribió tres tomarros de ensayos, eso sí. Pero hay maneras y maneras de ser un vago. Dicen que Rossini era tan indolente que escribía sus partituras en la cama y si alguna se le caía al suelo prefería volver a escribirla antes que levantarse a por ella. Se puede tener la pluma fácil y cansarse de pensar demasiado. Yo también soy un vago y, aunque soy capaz de inventarme un sistema metafísico de narices en un momento, lo de desarrollarlo en cinco tomos de 1000 páginas cada uno es harina de otro costal. Así que me dedico con más gusto a hacer consideraciones intempestivas a mi aire, que es lo que voy a hacer ahora.

Velo de la Verónica, Francisco de Zurbarán, 1658. Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

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El velo de Manoppello (IV). El biso.

El proyecto Seda del Mar.

Para empezar voy a hacer un resumen de aquellos datos contenidos en la página web Sea-silk  que sean relevantes para nuestro tema.

El Project Sea-silk, del que la página web citada es su órgano de difusión en Internet, surgió en el marco del Museo de Historia Natural de Basilea a finales del siglo pasado. Se  ha trazado como objetivos inventariar los objetos manufacturados con esta técnica que todavía existen (60 solamente) y hacer un estudio histórico de su evolución en el Mediterráneo. Su directora es Felicitas Maeder. Leer más…

El velo de Manoppello (III). La cabeza de Cristo. Una pausa.

Incluyo a continuación algunas imágenes que guardan relación con la del velo de Manoppello por sus características iconográficas.

Veronica (Lake) con velo (a la española). Una frivolidad.

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El rostro de Manoppello (II).

 

A continuación voy a hacer un recorrido  a los artículos de Gian Marco Rinaldi que reseño en la bibliografía (entre paréntesis). Si añado alguna otra cosa trataré de hacerlo notar.

Pero antes de meterse en faena, conviene señalar que la equiparación del rostro de Manoppello con la Camuliana (ver entrada anterior) es tan fantástica o más que la del Mandylion con el sudario de Turín. Como los criterios para establecer  analogías del sindonismo, en general, y del padre Pfeiffer, en particular, ya han sido comentados largamente en este blog, no creo que valga la pena extenderse en su consideración. Leer más…

El rostro de Manoppello (I).

1. La leyenda.

El velo de Manoppello es una tela de 17×24 cm, semitransparente, que se encuentra en el Santuario del Volto Santo de los capuchinos de los Abruzos, en la localidad de la que recibe su nombre. En él aparece un retrato con todo el aspecto de ser una de las muchas representaciones que existen del rostro de la Verónica.

Los orígenes del lienzo pueden consultarse en la página oficial del santuario en un castellano deficiente y en una tipografía todavía más deficiente. Sobre el contenido, que cada cual juzgue. Este relato se debe al padre Heinrich Pfeiffer, al que ya conocemos por sus aportaciones sindonistas, y al que se considera como el verdadero artífice de la leyenda de Manoppello. Al menos, el primero que se dedicó a ello. Leer más…

El método Guscin y el sudario de Oviedo.

 

Mark Guscin es uno de los pocos “historiadores sindonistas” que se parece a un auténtico historiador. Quiero decir, que ha conseguido salir del círculo de publicaciones ad hoc en alguna ocasión. Quiero decir, que tiene un libro sobre el Mandylion publicado en una editorial conocida (Brill) y una tesis doctoral sobre el mismo tema que se puede consultar on line: https://pure.royalholloway.ac.uk/portal/files/24278014/MARK_GUSCIN_PhD_THESIS_05.03.15.pdf .

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The last picture show by Dan Porter.

El veterano sindonista Dan Porter cierra Shroud of Turin Blog.

Una lástima. En su bitácora se juntaban sindonistas de todos los pelajes, desde el agresivo hasta el paciente, desde el crédulo hasta el incrédulo. Incluso de vez en cuando entrábamos algunos iconoclastas recalcitrantes tratando de poner un poco de racionalidad (o así) al asunto. A todos Porter nos acogía con buen talante. No es fácil en este agitado mundo del sindonismo.

Su bitácora era, además, un buen sitio para encontrar informaciones, textos, artículos o reflexiones interesantes en medio de la paja inevitable. Allí me encontré con Hugh Farey y Charles Freeman y me enteré de algunos artículos de Garlaschelli o Nicolotti. A ver a dónde voy a acudir ahora para estar al día.

En todo caso, Porter dice que se va a dedicar a su comunidad y a sus creencias religiosas. Ni que decir tiene que le deseo mucha suerte y que sepamos de él por otros conductos. Que el mundo sindonista, en el fondo, es un pañuelo…si se me permite la expresión.

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